lunes, 23 de febrero de 2009

De cíclos y círculos…

Bien por aquel que después de devanarse los sesos pensando y pensando llegó a la conclusión de que las cosas en su mayoría son cíclicas…

La rueda de la fortuna baja y vuele a subir, a eso de las 8 a.m. las calles se llenan de frenéticos workohólicos o en su defecto impuntuales en potencia y a las 2 horas se vacía…sólo para que las calles hiervan de nuevo en tráfico horas más tarde; vamos del invierno a la primavera, de las faldas a los pantalones, del éxtasis a la calma, como una máquina en perfecto funcionamiento. Cíclica como es la vida, pareciera que nos tiene trazada una sutil ruta a la meta. Todos los días estamos, vivimos , respiramos y hasta hablamos con muletillas y ademanes que vamos repitiendo como si se nos acabara el stock…sin embargo a propósito de ciclos, hace pocos domingos acostada en el sillón rosa a donde vuelvo de manera recurrente a rebotar las ideas que aquí escribo, caí en cuenta con la voz del otro lado del auricular, de la diferencia entre círculo y ciclo.

¿Cuántos años tienes?- pregunta él y ella contesta – “17”. La misma pregunta es hecha viceversa pero el tiene 22. A sabiendas de que la diferencia de edades es motivo de delito federal, ambos se enamoran y comienzan a caminar en círculos…todo marcha perfecto. Ella lo enamora con su espontaneidad y su ternura y él le impone carácter y seguridad a la escuincla que ya se siente de mundo.

Al pasar de los meses llevan caminado ya un buen trecho de la circunferencia, pero al pasar la primera curva, parece que en su relación se abre un boquete de desesperación impresionante. Precisan de desfogue inmediato a la rutina y a los malos chistes, a los besos constantes pero sin sabor, a la rutina que ya no llena el paso extra de madurez, del que ella se ha beneficiado.

A las dos horas de recuerdos y anécdotas de la noche anterior en el teléfono, en ambos lados de la conversación coincidimos en la misma respuesta; cada uno en su sillón a cuadras de distancia: ¿Por qué siempre las relaciones con diferencia de edad duran, pero no funcionan?... ¿Acaso sólo buscamos la aprobación del curso emocional express?

Y con esta interrogación seguida por dos tazas más de café negro vino la respuesta: la edad y sus ciclos. Sencillo, llano y simple; como lo son todas las cosas por las que nos quebramos el cerebro buscándoles razón.

A los 17 ella busca quien le enseñe 22, pero de igual forma a los 21 lo bota y empezamos otra vez por la curva de los 20´s hasta la ruptura de los 30´s. Los ciclos en la vida se manifiestan por marcajes históricos, emocionales, climáticos o cualquier otro derivado que nos arranque sonrisas o lágrimas. Son meramente utilitarios, son la escuela emocional más prestigiada del globo; si apruebas…bien, pero si se da el error más de una vez, ya no es ciclo sino círculo vicioso.

Te vas de fiesta y tomas un sábado; para que el domingo tengas angustias a las cuales ponerles ideas y tinta después , ese es un círculo con causa- discutíamos- sin embargo al final el consenso se dio y no sólo porque las orejas las teníamos ya entumecidas y la cafeína en niveles exorbitantes, sino porque es simple…la circunferencia de las cosas te lleva dentro de remolinos y reveses, sube y baja, te caes, te levantas y todo para llegar al inicio de nuevo, a casa…al primer vestido que te probaste.

Traté de no volver a escuchar las canciones con la misma atención, de no mirar con aquella intención, que el sobrenombre no se volviera a formar en mi boca e impedir que se desmenuzara en mi vocabulario, pero la normalidad después de un tiempo sienta bien, es natural ser recurrente y verme aquí de nuevo; empezando.

2 comentarios:

Natalia dijo...

lloré... y aún no estoy segura de la razón. Tal vez cuando haya pasado mi estado de ánimo y, en el torbellino circular q describes regrese al mismo lo comprenda.

Por el momento, y en lo que regreso,... gracias x tus cíclicas palabras. :D un abrazo comunicóloga!

gavs dijo...

creo que nunca había causado un efecto así con una columna..pero espero que esas lágrimillas sirvan de algo para regresar al principio del espiral donde todo casí siempre es mejor..no??

La próxima ya no te hago llorar...

un abrazo...