viernes, 10 de julio de 2009

“Cocktail de aparente banalidad”

Escribo esto a partir de un comentario en horas de oficina que me hizo darme cuenta de las diferencias abismales entre personas tan cercanas, de cómo una línea puede transformar la opinión de una persona y la gran confusión que tienen algunos entre lo que creen saber y lo que saben de alguien más.

En junio el peso del estrés escolar sobre los hombros había terminado y pese algunos pendientes o en su defecto un examen extraordinario que presentar, ya todos eran libres. Y digo eran, porque fui yo la que se puso el saco del más absurdo extraordinario jamás presentado en la historia. Aquella mañana una pequeña oficina con olor a hipocresía contenida, se burló de mi mientras contestaba el examen en la computadora de mi profesor. Desde la secundaria no presentaba un examen de esos, pero en aquel entonces si parecía importante. Ahora los número han perdido autoridad.

Para entender lo que pasa en la vida y el sentir de alguien es preciso estar ahí. Es sencillo hacer especulaciones o incluso creer que se sabe que trae a cuestas el otro sin haber preguntado antes, en eso del sentir no se asume. Y bueno para esclarecer dudas acerca de lo banal de mis acciones, basta con decir que ha habido concentrados en pocos meses más fracasos que éxitos, ya hasta ahora los aires de verano han venido a acomodar las cosas un poco. En efecto admito que de excesos y buenos ratos en lo que va del año podemos contabilizar una grosera cantidad, contrapuesto con una estúpida cantidad de trabajo, de ideas inacabadas y discusiones del yo y con los otros.

Para algunos su camino siempre ha sido rocoso o con altos niveles de turbulencia. Falta de dinero, de presencias u oportunidades; soy conciente que esto es el pan de cada día tras la puerta de miles de familias. Sin embargo a la óptica de los que ven las cosas de la media para arriba, las diferencias, por mínimas que sean les vicia la opinión creyendo que aquel que no ha tenido que pasar por estos baches, no saben nada y los creen carentes de criterio para valorar lo bueno de lo malo, porque bajo su techo ,si no duele no es verdad.

No suelo dar las gracias a los cuatro vientos a ninguna figura religiosa por ninguna razón, pero tengo la necesidad de agradecer haber nacido donde nací y que en ocasiones me hayan sobrado cosas. Como cuando de niño te trepas a un árbol para ver como es desde arriba, así en mi lugar se que un café en lunes y clases de salsa en jueves sin razón alguna, más que el gusto de hacerlo, no son equiparables a decir que he mal gastado mi tiempo por hacer algo por puro placer.

Decía que estos últimos meses han sido un marcado cambio personal y los son; por estas fechas hace un año extrañaba mi smog chilango y el olor a sistema gringo se me metía en las venas- mismo que aún no sale- esos meses y cada cosa que pasó todavía la siento. Acabé el año en un estado civil y comencé el nuevo con otro, con el pasar de los meses pasé de ser estudiante a ser periodista en forma, con publicaciones semanales y cuatro horas en horario de oficina – detalle que sinceramente no me gusta-, de la nada se accionó el botón del altruismo en mi y en marzo tomé un martillo por primera vez en mi vida- si es cierto y me espanta lo ridículo del hecho- y me fui a construir casas para los necesitados, he planeado viajes relámpago a la playa y conocido rutas de camión que te llevan hasta satélite en medio de la noche y con tacones. Para algunos podrá sonar a cocktail de banalidad que recuerde estos detalles de los últimos meses y peor aún que construyan con su importancia mucho de lo que escribo, hablo y transmito.

Sin embargo mi balance para mediados de año y con un tabique más en la cronología, se lee con más orden y jerarquía que hace meses. Previo al trabajo, a las nuevas personas, a los que se fueron para siempre y a nuevos razgos personales puedo decir que mi lista de cosas simples es el mejor hábito que he adquirido y no carece de importancia por el hecho de no darse sobre un escritorio o en una sala de juntas. Sino en un café hoy por la mañana entre seis viejas, mucho chisme ajeno y un cafecito bien cargado.


Cuesta muchas noches decidir que es lo que en un momento específico es mejor para uno, pero he aprendido que el disfrute e lo simple es el generador del resto. Mencionaba al principio que hoy mentí por un rato de escape. Como niña de cinco años maquilé anoche la excusa en mi cabeza como si tuviera que fingir enfermedad para no ir a clases y quedarme el día jugar en casa. Con esa inocencia infantil me tomé un arbitrario descanso de la rutina hoy por la mañana. Lo hice y no me da culpa decir que cambié mis horas de oficina por echar el chal y arreglar el mundo a la mesa de un desayuno.

Para los que se quejan de estas libertades auto otorgadas les recomiendo que lo hagan, que si quieren opinar sobre la vida de alguien primero pregunten y no asuman en los sentimientos. A partir de este constante reacomodo interno, físico y emocional he aprendido a tomarme la diversión como cosa seria y a estar de los cercanos más cerca que siempre para no creer que se algo cuando no es así. Al final los detalles valen más que el cheque de la quincena. Forman criterios y mentes funcionales que aderezan la visión del día a día. Hoy me tomé mis horas de mentira piadosa y mañana regreso a la rutina habitual, más simple que ayer, más inteligente, concentrada y relajada.

Dejemos que la vida siga dando vueltas mientras disfrutamos que al final lo bailado nadie te lo quita.

jueves, 11 de junio de 2009

El error del impulso

Hay veces en que el ocio hace que, las neuronas en automático se pongan a configurar planes; y no hablo de complicados planteamientos racionales, sino de cosas y deseos que sólo de impulso se harían.

Y como si la mente recordará los archivos de tu vida en pequeños snapshots de películas famosas, en medio de la nada, sintiéndonos únicos- por no decir ridículos- tratamos a toda intención de recrear algún momento de película como si fuese nuestro. Este reflejo conducido por un impulso moderado no es más que el estúpido miedo hablando; con toda esta inventiva deberíamos de ser capaces de crear momentos propios.

Dependiendo del creativo los escenarios son variables, los hay desde creer que por ponerse a escribir con una enorme taza de café a la mitad de la madrugada se va a escribir la novela del siglo, hasta salir corriendo a buscar al amado- que por supuesto la o lo esperan- para besarse bajo la lluvia. Pero siendo francos cuantas veces de las miles que imaginamos hacer estas cosas, realmente las hacemos. Y el error del impulso radica exactamente en esto, en que lo puramente impulsivo no implica prefabricaciones ni escenarios…sólo suceden.

He de decir que he el saber donde radica el error en el impulso tampoco resuelve mucho el dilema de no poder completar las acciones.

Hoy la noche húmeda me dio ganas de salir a cenar y caminar, lo que parecería para algunos normal, pero en el DF a las 9 de la noche, esas ganas se deben tomar casi como señal premonitoria. Y si, pareciera que las peticiones de sorpresa e impulsos estaban en oferta pues en el camino vi las puertas de algunos edificios abiertas de par en par y la gente que entraba o salía no se preocupaba por cerrarlas, hasta se sentía natural. También vi a un niño carcajearse tanto que se acostó en la banqueta para descansar y seguirse riendo, su madre no lo regañó ni le pidió que se levantara, curiosamente se rió con él…

Los impulsos son causados por un súbito deseo de acción , algo incontenible que se dice o hace sin reparo de las consecuencias. Hoy vi algunos y caí en la cuenta de haber participado o provocado otros tantos. Pero si son tan reconfortantes porque no suceden tan a menudo o peor aún porque cuando sentimos el impulso venir, muchas veces lo bloqueamos . Dije que el error del impulso está en que se idealiza y se quiere lindo y envuelto para regalo, pero tiene otra imperfección. La mala costumbre del filtro o freno.

Existe la mala costumbre para algunos de no filtrar las palabras cuando salen de la boca, es como si la lengua se desconectara del cerebro; puede causar problemas..dicen los flatos de dientes. Pero para los que si han logrado integrarse al previamente marcado código social de convivencia, existe una costumbre aún peor, con daños más severos a la larga y eso es, callarse las cosas. Hay filtros medios y nulos, mirar pero no hablar , hablar pero no decir lo que se siente o piensa , acercarse y no rozarse, saber que se quiere y no hacerlo…

Dependiendo del grado del filtro se mide la duración que la persona estará esperando para comenzar su vida. De sentarse a imaginar nunca se han escrito libros , ni canciones, ni hecho grandes cosas, es la base cierto, pero no lo es todo. Es preciso hacer porque de mil excesos creo que me he arrepentido en todos y cada uno de ellos. Creo que ni uno sólo ha valido la pena.. porque lo he hecho a medias y he preferido quedarme en la raya del límite de lo que llaman prudencia, que la mayoría de las veces es sólo un sinónimo sacado del manual de Carreño, que estorba. Lo que se siente como “cruda moral” no es cruzar la línea, sino quedarse con las ganas. No hay razón para un plan B… si a un chilango se le puede olvidar cerrar la puerta de su casa a las a las 9 de la noche o caminar en el metrobus con tacones, porque no seguir los impulsos. Talvez ahí está la clave de la ecuación , sueños más ideas y un poco locura= algo que llene.

Es el principio del verano, con dos mese por delante para hacer del escenario favorito lo que uno quiera, los planes irán sobre la marcha mientras el calor alborote más el hervidero de asfalto. Si llegamos al final con cosas nuevas que contar habremos llegado mejor de lo estamos hoy , con menos miedos y más ganas.

viernes, 15 de mayo de 2009

Constante Renovación del Caos

Mi capacidad de escribir medianamente bien, sufrió de un coma inducido desde hace algunos meses, un par, para ser exactos, pero bueno eso de las influencias o lapsus brutus..es tema de otro momento. Sin embargo algo bueno sale del cautiverio creativo y aunado a los viajes de alguien cercano, quien puso en mis oídos una sinfonía chill, escrita en su mayoría en notas de “la”, fue como pensé que si es posible homenajear la belleza y fastuosidad de Insurgentes con un viaje auditivo, porque no dejarse atrapar en lo cotidiano y permitirnos una rendición provocada por el ocio. Comencé mi examen de conciencia al sentarme al frente del vagón sin audífonos a los cuales dirigir mi atención. Y así, voluntariamente me puse frente a 40 minutos de ideas rebotando una con otra. Entonces, de la calma surgió el caos …

El tenía la costumbre de los días tranquilos, sólo con las presiones necesarias de una vida común, pero esa incesante ansia humana, tan poco lógica, de querer revolver las cosas por el puro gusto de hacerlo, le hizo comenzar a pasar tiempo con ella…

En otros lares, a ella se le ve todas las tardes cuando empieza a atenuarse la luz, pasar corriendo con pasos de tacón agigantados hacia el sur sobre la enorme avenida. En momentos parece cansarse, pero es sólo un poco. Si se le acelera el corazón no existe opción a la duda, siempre es a causa de alguien más…

Él gozaba de esa tranquilidad que sólo dan largas conversaciones y tardes de citas perfectas; de esas con cafés que se tornan en paseos y en películas y en risas, hasta que empezamos de nuevo. De poder meterlos al centro de un marco personificarían el más perfecto retrato de familia, aunque con la luz adecuada veríamos lo aburrido de su vida.
Cuando se dio cuenta que la relación en que estaba no era con ella, sino con el ocio compartido de un mullido sillón; sintió como sus caricias lo sofocaban y su voz le reventaba los oídos…La rutina se había vuelto tan estresante y peligrosa como cualquier situación que implicara riesgo extremo.

La mayoría de las veces los cambios repentinos de dirección o los encuentros fortuitos nos asustan, nos sacan de balance pero también de la rutina. Pero necios como somos, un día añoramos esas vueltas de tuerca y otros casi lloramos en busca de algo normal. Pareciera que somos alérgicos a la calma , salir corriendo cual perseguido cuando todo está bien, es tan irónico e ilógico como por propia voluntad quererse poner una pistola en la cabeza ¿De verdad necesitamos el drama para sentirnos bien?...

De vuelta al remolino de la escena; ella, se encargaba tan frecuente como el PH se lo pidiera, de provocar situaciones que le aceleraran el pulso. Su vida vista desde fuera es una constante agitación de acciones y emociones , que como un hoyo negro van jalando cosas a su paso, sin siquiera quererlo.
Poco constante, en Lunes sus ojos brillan y el Martes pareciera que te matan. Se le vio sentada luchando contra las ganas de moverse, 5 minutos después decidió que no había motivo suficiente para hacerlo, y siguió…

Las 9 de la noche y las luces de los coches son los faroles y semáforos a la vez, en la calle sopla el aire de repente y de a poquito se hace de lluvia su olor. Él esperaba paciente en la esquina de la banqueta, esperando que los coches se detuvieran totalmente para pasar sin arriesgar, a la segura, cuando sintió que un enorme bulto lo empujó, o por su cara casi lo arrolló!. Pero la verdad es que no fue así, sólo era ella, quien a falta de paciencia decidió cruzar la calle sin consultar la prisa vehicular, arriesgando sin ver..como siempre. Un barra de bar le espera cuadras adelante.

Lo cierto es que ella no estaba pensando en los pasos que daba, sin culpa, se movía ya por inercia y sólo quería parar!. Una oleada de eventos rápidos la había llevado hasta ahí con vueltas de tuerca y dramas constantes. El exceso se había transformado en su monotonía.

La barra estaba sola y él tan solo, la lleno con su sola presencia y en segundos el drama , se atrajo como imantado. Ante sus ojos, todas las opciones, all in, el antídoto perfecto para su intensiva pereza adquirida, carente de emoción. De la monotonía tradicional.

Al final de dos ejes que parecen totalmente distintos, lo cierto es que no lo son. Tendemos a engañarnos pensando que sólo hay escape partiendo de lo monótono a lo exagerado, pero me permito romper el mito diciendo que no es así. La inercia ocurre en ambas direcciones, hasta que llega el punto en que ambos excesos se vuelven monótonos.
Si algo me dejó el cautiverio bimestral es que lo indispensable no es el drama sino hacer crecer la colección de momentos, un balance que logre ser tan adictivo como relajado; inteligente y simple; dual.
Las notas deben variar sus tonos, y resulta sano si el pulso se acelera varias veces por semana ,se necesita renovar el caos. Sólo reinventando podremos no ser tan cínicos ante el exceso y menos ciegos ante el hábito.

Después de 40 minutos de examen de conciencia mis pensamientos eran los perfectos del ocio…bajé y en efecto fue cuando percibí un olor a lluvia, seguido de una gota sobre mi mano y un escalofrío que me quitó la calma ..por hoy.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Manifestaciones de urbanismo chilango

Si observamos con detenimiento nuestro alrededor nos daremos cuenta que cada cosa, movimiento , sabor u olor tiene casi vida propia; que la persona que viaja al lado de nosotros en el transporte público tiene ago interesante, triste, risible o incluso penoso que decir…Desfilando por las calles plagadas de humo y risas nocturnas, nos podemos percatar que en cada puerta se respira un humor y una anécdota diferente no?, unos son ñeros, otros son fresas, y algunos otros simplemente pretenden ser. Pero sin duda el eclecticismo y el paso espontáneo que tiene esta ciudad para inventarse es única.
Una de las muchas cosas que me gustan de vivir en una ciudad como el DF es que el área conurbada posee diferentes razas de seres humanos, es como si a todo aquel habitante de una ciudad como ésta se le asignara además de una perdediza clave CURP o un olvidado RFC, un código de identidad psico-social único e intransferible. No es cosa de la idiosincrasia del mexicano, es más bien de la identidad chilanga, es nuestro muy propio sello de distinción y reconocimiento ante los demás.
Y de los chilangos para el mundo tenemos mil y un formas de cómo hacerle la vida grata o imposible a un compatriota estimulando todos sus sentidos.

Comencemos en donde parte la vía “Express” con menos accidentes en la descongestionada Ciudad de México; justo en la esquina de Insurgentes Sur y Extremadura, en la estación Felíx Cuevas. Ahí caminando por un estrecho pasillo de concreto enmarcado entre cristales serigrafiados y tubulares color rojo; se encuentra una máquina que por cierto, ayer por la noche descubrí que no es self service , sino que una amable señora te dice, al igual que como se leen las instrucciones de la propia máquina, como hacer las cosas. No bastan los logos de paso 1, 2 y 3. Parte del talento de esta particular raza de viajeros urbanos es el de la necedad explícita; -explíqueme hasta hartarse o rompo la máquina, lo que suceda primero-. Pero bueno, una vez que hemos pasado por la seguridad de aduana, volteamos hacia el lado derecho, donde yace un letrero que indica la dirección que tomaremos en nuestro recorrido. Y bueno, en una recomendación para extranjeros, es importante saber que el viaje hacia el lado derecho que vamos a tomar no es apto para cardiacos y muy recomendable para personas con ceguera radical ya que las imágenes a continuación son …bueno ya llegó el vagón…

Como mencionaba momentos arriba, la idiosincrasia chilanga goza de tal originalidad que no conoce límites para terminar de mostrarla y compartirla con sus semejantes, tanto gratos como ingratos todos reciben un poco. Al ingresar al vagón todo el calor humano que aguardaba paciente sobre el pasillo se sumerge en un abrazo colectivo que te jala, te succiona y te empuja hacia el interior. Ahí dentro en medio de un denso aire cuya composición es parte de las sorpresas de este viaje y preferimos no conocer, se encierran un sin número de personalidades, es el eclecticismo a su máxima expresión.

Peinados, olores, estaturas, clases sociales, géneros, preferencias sexuales, religiones, edades y demás, todas viajan en el mismo vagón y al cerrarse las puertas emprenden juntas un andar sensorial a vuelta de llanta, alucinante como pocos…Todo este cultivo mezclado aquí dentro cuenta con 40 minutos hasta la Glorieta de Los Insurgentes, nuestro destino, para hacerse de un nuevo amigo o de una nueva fobia..Mientras tanto yo me he sentado junto a una viejita bien agradable, ella va del lado del pasillo y yo del de la ventana; frente a mi un círculo de emos…tan extraños que no distingo género.

Sin más, arrancamos…suavemente las llantas ruedan sólo para dar paso a un nuevo cúmulo de personas aproximadamente cada dos o tres minutos, cuando cambia de estación el tren. Al yo tener este lugar en la ventana puedo ver la calle como en vitrina y cual fuera mi sorpresa que justo antes de cruzar División del Norte sentí que me quitaron el aire. Se me nublaron los ojos cuando crucé mi vista con un vestido en color verde limón!!. Es el terror radioactivo personificado…el vagón se arranca de nuevo.

Aligerando el shock , metros más adelante sube al vagón un contingente de personas de la tercera edad y al estar todos los lugares ocupados uno pensaría que alguien se pararía para cederles el paso, pero la idiosincrasia chilanga, calada en la piel profundamente, apareció de nuevo, no dejando ocurrir semejante gesto y siguen sentados- los estudiantes de secundaria bajarán en dos estaciones y los señores podrán sentarse, mientras tendrán que sobreponerse al vaiven incesante que orquesta el conductor.

Yo continuaba con mis audífonos hipnotizando mi cerebro, cuando los volví a ver a mi lado derecho…pero ya no era uno sino miles, uno seguido de otro, uno más feo que el anterior. En efecto esta parte de Insurgentes se convierte hasta este punto en el recorrido del terror y el paisaje menos estético de la ciudad pero sin duda el más divertido. Vestidos de interminables colores chillantes llenan mis pupilas, de varias formas, parecen como pasteles llenos de merengue… algunos son para novia y otros par XV años, los hay también para pequeñas princesas- Seguro alguna lo lucirá en su ilusionada noche de XV con sus chambelanes vestidos de cadetes- en medio de la calle entre los encajes de los vestidos un detalle curioso donde la dualidad se mezcla y complementa, una sex shop y una clínica de salud sexual comparten pared; parece irónico.

Una escena causada por el frenetismo de la nicotina se forma en el coche de al lado, en la calle alguien más hurga en su naríz, como buscando algo útil. Al interior del vagón no he visto amistades que empiecen a fluir, sólo empujones, algunos con toda la intensión pero sin despertar aún la reacción esperada en el otro. Un par de señoras se quejan de sus maridos en contraste con la pareja de viejitos adelante a los que habría que dedicarles más de una tarde para aprenderles si quiera un poco. Códigos únicos de comunicación, y no falta el fresa con delirio de europeo que sólo se subió al transporte en México porque le recuerda sus viaje; sin embargo su voz cantadita y su paso tambaleante luchando por no caerse hace la tarde más amable.

Casi llegando a la vuelta de la glorieta todos se alistan para aventarse tras la puerta. Antes, de mi lado un puesto con la lencería y ropa de disfraz más “sexy” bueno provocativamente perturbante que he visto; arriba de los diminutos bikinis un anuncio con la respuesta al creciente desempleo, clases de inglés, sólo que de hacer caso ya no tendría sentido su publicidad y el afán del chilango por arreglar todo lo que no sabe pronunciar con “–ation” ya no causaría tal gracia. Sin duda burlarnos de nuestra propia ignorancia es un buen escudo ante la incertidumbre, aunque fugaz.

Finalmente el vaiven de este vagón ha llegado a su fin, todos salieron como es lo esperado poco a poco, y por supuesto sin empujones. Todo se aglomeró de nuevo sobre el pasillo. En 5 minutos pasa el siguiente vagón, quien guste continuar el viaje en busca de sorpresas originales antes de llegar a su destino, tenga la disposición mental de esperar porfavor.

lunes, 23 de febrero de 2009

De cíclos y círculos…

Bien por aquel que después de devanarse los sesos pensando y pensando llegó a la conclusión de que las cosas en su mayoría son cíclicas…

La rueda de la fortuna baja y vuele a subir, a eso de las 8 a.m. las calles se llenan de frenéticos workohólicos o en su defecto impuntuales en potencia y a las 2 horas se vacía…sólo para que las calles hiervan de nuevo en tráfico horas más tarde; vamos del invierno a la primavera, de las faldas a los pantalones, del éxtasis a la calma, como una máquina en perfecto funcionamiento. Cíclica como es la vida, pareciera que nos tiene trazada una sutil ruta a la meta. Todos los días estamos, vivimos , respiramos y hasta hablamos con muletillas y ademanes que vamos repitiendo como si se nos acabara el stock…sin embargo a propósito de ciclos, hace pocos domingos acostada en el sillón rosa a donde vuelvo de manera recurrente a rebotar las ideas que aquí escribo, caí en cuenta con la voz del otro lado del auricular, de la diferencia entre círculo y ciclo.

¿Cuántos años tienes?- pregunta él y ella contesta – “17”. La misma pregunta es hecha viceversa pero el tiene 22. A sabiendas de que la diferencia de edades es motivo de delito federal, ambos se enamoran y comienzan a caminar en círculos…todo marcha perfecto. Ella lo enamora con su espontaneidad y su ternura y él le impone carácter y seguridad a la escuincla que ya se siente de mundo.

Al pasar de los meses llevan caminado ya un buen trecho de la circunferencia, pero al pasar la primera curva, parece que en su relación se abre un boquete de desesperación impresionante. Precisan de desfogue inmediato a la rutina y a los malos chistes, a los besos constantes pero sin sabor, a la rutina que ya no llena el paso extra de madurez, del que ella se ha beneficiado.

A las dos horas de recuerdos y anécdotas de la noche anterior en el teléfono, en ambos lados de la conversación coincidimos en la misma respuesta; cada uno en su sillón a cuadras de distancia: ¿Por qué siempre las relaciones con diferencia de edad duran, pero no funcionan?... ¿Acaso sólo buscamos la aprobación del curso emocional express?

Y con esta interrogación seguida por dos tazas más de café negro vino la respuesta: la edad y sus ciclos. Sencillo, llano y simple; como lo son todas las cosas por las que nos quebramos el cerebro buscándoles razón.

A los 17 ella busca quien le enseñe 22, pero de igual forma a los 21 lo bota y empezamos otra vez por la curva de los 20´s hasta la ruptura de los 30´s. Los ciclos en la vida se manifiestan por marcajes históricos, emocionales, climáticos o cualquier otro derivado que nos arranque sonrisas o lágrimas. Son meramente utilitarios, son la escuela emocional más prestigiada del globo; si apruebas…bien, pero si se da el error más de una vez, ya no es ciclo sino círculo vicioso.

Te vas de fiesta y tomas un sábado; para que el domingo tengas angustias a las cuales ponerles ideas y tinta después , ese es un círculo con causa- discutíamos- sin embargo al final el consenso se dio y no sólo porque las orejas las teníamos ya entumecidas y la cafeína en niveles exorbitantes, sino porque es simple…la circunferencia de las cosas te lleva dentro de remolinos y reveses, sube y baja, te caes, te levantas y todo para llegar al inicio de nuevo, a casa…al primer vestido que te probaste.

Traté de no volver a escuchar las canciones con la misma atención, de no mirar con aquella intención, que el sobrenombre no se volviera a formar en mi boca e impedir que se desmenuzara en mi vocabulario, pero la normalidad después de un tiempo sienta bien, es natural ser recurrente y verme aquí de nuevo; empezando.

viernes, 13 de febrero de 2009

Neurona – meets- Hormona

Neurona – meets- Hormona



A mediados del mes más corto del año, ya los abrigos y las botas comienzan a quedarse rezagados entre las prendas de diario, los escotes bajan , las faldas suben, los antros, bares y cualquier otro punto de cultivo social se llena y es así como con actitud renovada, la frivolidad se extiende y hace de las suyas : la labia chilanga.

Así pues pongámonos en contexto. En México existen 81.6 millones de hombres y mujeres de más de 12 años; edad en la cual la mayoría de las chicas comenzamos a cambiar las muñecas por …los muñecos y viceversa. Ahora bien, de este total de almas 37 de cada 100 son solteras en busca de conquistar alguna de las 38.6 millones de almas masculinas o una de las 43 millones de féminas, que a diario coexisten en este país.

Sin duda al ver las altas cifras de posibles candidatos, la probabilidad de encontrar a la pareja adecuada parecería muy simple, sin embargo este asunto del amor es cada vez más complicado puesto que si antes el estado civil de una persona era sencillo de entender , hoy por hoy, pareciera sólo un estado fantasma abierto a la transmutación.

Hace algunos meses un outsider de esta ciudad fue tomado por sorpresa al calor de una conversación casual de bar …una chica linda lo miraba desde la mesa de junto, él se acercó para iniciar conversación y al calor de unas cuantas cervezas, la plática no pedía físico sino cabeza, clamaba por neuronas funcionales y respuestas inteligentes. Las conversaciones casuales sucedieron en ese bar, esa noche en diversas mesas, a lo lago de varios meses y en muchas mesas más…

¿Soltero o casado? ¿ con o sin novio? …A últimas fechas el estado civil se ha vuelto una total ambigüedad, una consecuencia del karma, de ciclos y cierres sin terminar; pues a pesar de contar con un compañero emocional la tendencia actual es ocultarlo o estar abierto a inesperados terapeutas emergentes; estas extrañas especies con delirio psicoanalista de tarde-noche, que contribuyen a que él /la paciente con karmas inciertos pueda cerrarlos y finalmente seguir. Digamos que la labia se ha convertido en una especie de medina alternativa para dejar atrás lastres emocionales, carentes de interés.

En la mayoría de los casos mi querido outsider encontró un común denominador que a la fecha mantiene viva su capacidad de sorpresa: el novio oculto, el tercero en discordia o en el mejor de los casos el pesado equipaje emocional de algunos cuantos amores pasados. Curioso y un tanto desequilibrado el querido aventurero neo chilango ha encontrado el remedio perfecto para documentar y mandar muy lejos a estas sosas y pesadas cargas. ¡No todo está perdido!, la receta es sencilla sólo basta poner a funcionar la cuota mínima de neuronas y un poco de actitud liberadora; a esto como imanes responderán tanto en faldas como en pantalones terapeutas personales dispuestos a curar efectivamente los males emocionales.

Dichas terapias verbales, aderezadas con cantidades moderadas de el estimulante legal de preferencia, durarán a gusto del “enfermo” y la paciencia del “médico”, no hay parámetro que marque la cantidad de salidas ,palabras e ideas necesarias para finalmente olvidar.

Sin embargo en medio de la efervescencia nocturna, es posible desarrollar inteligencia emocional, a base de experiencias y emociones. Es valido hacer del estado civil un tránsito hacia algo más inteligente, la perfecta cita a ciegas donde la hormona y la neurona finalmente se conozcan.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Corazón con pérdida de memoria a corto y largo plazo

Llega un momento que el hacerse el fuerte no es ya fisicamente posible, el pensamiento, el corazón, la piel y todos los sentidos se electrizan con sólo recordar aquellos ojos, su olor, sus manos y una escandalosa risa.

Un día comprendiste de la nada que era eso que estaba tan mal, como una ráfaga todos los pensamientos, ideas y sentimientos que estuvieron revueltos durante años obtuvieron un status nuevo y una razón lógica de ser..pero cabe la casualidad de que el sentimiento no sabe de lógica, tiene perdida de memoria a corto y largo plazo, es selectivo o sólo recuerdo aquello que lo hizo felíz alguna vez…

El sentimiento no tiene nada que ver con el género , tanto hombres como mujeres somos igual de vulnerables y aunque la mayoría de las veces tratamos de ponernos la coraza por delante, en el fondo sabemos que hubo una persona dueña de un sentir que no se cambia, de algo que nunca se irá. En el juego del amor ¿qué amores no se deben de olvidar?...

-Escuché tu voz después de meses y me sentí en casa de nuevo, cuando te dije adios no quería soltarte otra vez y hoy tu olor se quedó en mis manos de nuevo como la última vez-

En ocasiones los errores sobrepasan lo que la lógica y la razón pueden sostener, pero atrincherada desde aquí mi opinión es sincera y creo que aquel amor, no es que no se olvide por sí mismo , sino que no es humano olvidarlo, es aquel que a pesar de todo y del tiempo te hace sentir…

Hace muchos años una pequeña persona de cabello largo y castaño me leyó la mano, cabe resaltar que estábamos en medio de una fiesta y la gente ruidosa, hacía que ella se tardara en concentrarse y yo me acelerara a pensar que me estaba viendo la “P” en la frente; después de todo que más le daba a ella decirme la verdad o no?

Sin embargo aún sin saber si era o no verídico su talento me agarré de una sola frase, de todo lo que balbuceó durante 20 minutos: “Ya encontraste alguien que te quiere, tu no lo quieres tanto a él, pero dale una oportunidad no lo dejes ir que es casi imposible encontrar a alguien que te ame siempre sin importar nada”..

En efecto el amor padece de un severo Alzheimer que funciona de manera peculiar, porque no es olvidarlo todo sin filtro sino borrar todo excepto aquello sensible a las sonrisas y a la peligrosa aceleración del pulso. Para este tipo de padecimiento no esperemos cura pues queramos o no, el que el corazón se haga de la vista gorda es un mal necesario.

Viviendo en entornos voraces e impersonales,pequeños o grandes, rurales o uno como éste singular universo chilango desde el que escribo; es humano seleccionar y no olvidar. Para algunos será el primer amor, el primer beso, una risa o cualquier otro genérico sensitivo. Cual quiera que sea la selección que nuestro querido alemán decidió conservar, algo es siempre seguro,ese algo alguna vez lo fue todo.

Ya hace muchos años de esas palabras de la pseudopitonisa , pero hoy mi Alzheimer se hizo presente y mientras escribo esto todavía puedo sentirlo; la duda cabe en el tiempo infinidad de veces pero por hoy ese todo olvidado le quito lo selectivo al corazón.